Mens

por Imago

Sigue su camino, ese sentimiento que aguijonea desde las profundidades, elevándose ante las eternas riveras del pasado. Se enmaraña en la red de pensamientos, se pierde ante un análisis lógico, mas vuelve a tomar poder en el caos. De nada sirve la caída constante, la destrucción unilateral que se proyecta ante un suceso construido a partir de la interpretación normativa. Únicamente la superficie queda golpeada, magullada, aniquilada. La base trashumante permanece, transformándose, moviéndose, intentando reconstruir aquellos pilares que sostienen el conjunto impidiendo su caída al abismo.

Presente, etéreo, eterno. Roza el vacío. Gatea por las paredes intentando asentarse en algún lugar firme. Legitima las turbulencias de las eventualidades que se presentan, reestablece los arraigados valores que se tambalean. Aquiescencia de la ambivalencia, asentimiento de una realidad incomprensible o intento de asimilación de la divergencia.