Nihil

Anacronismo viviente

Etiqueta: Divagación

Sobre la cima

El horizonte se desplegaba ante mis ojos. Formas diferentes divergían en una maraña de entrelazadas visiones blancas. Adquirían extrañas formas que se suspendían en el aire, ora abstractas, ora realistas y definidas, como si pudieran atravesar las barreras de mi mente y expresar aquello que contenía. El aire, denso, soplaba con fuerza y trataba de arrastrarme hacia atrás. Las sensaciones eran incoherentes e inconclusas.

Leer el resto de esta entrada »

El horizonte psicológico

El camino se rompe, se bifurca en diferentes vías que escapan a la vista. A pesar del avance, más incógnitas permanecen, diluyéndose en conclusiones eficaces parcialmente. La “verdad” huye de su encuentro, sin alcanzarse una estable visión. La imagen se reduce a un nombre, incapaz de reconocer los detalles que engloban a esta. Se saltea de uno a otro sin conseguir solidez. Se va acercando, pero a la vez se va alejando. Intenta estudiarse a “sí mismo” relegando de sí mismo. Todo aparenta una sorprendente lucidez de conocimiento.

Está perdido, mirando a lo que cree que es y no es.

Divagaciones sobre la existencia

Antaño, hubo una persona que un día despertó en medio de una ciudad relativamente desierta en aquellos días. Se trataba de un día en el cual se cerraba un ciclo, donde finalizaba una porción de la vida de una persona, donde moría de nuevo una parte recurrente de la personalidad inherente. A pesar de estar en la ciudad, decidió subir al punto más alto, pues debía reflexionar sobre el tiempo, las huellas que éste había dejado y la vida. Se transportó hacia parajes lejanos, exentos de vida humana, reflejos del paraíso inexistente. Y ante la tranquilidad y serenidad de la quietud, empezó a caminar por los senderos de su difícil pensamiento.

Leer el resto de esta entrada »

La luz inalcanzable

Se podría decir que no recordaba haber salido de esa prisión. De hecho, la única razón que mantenía la esperanza era la duda. Impertérrito ante la mirada del vacío, luchaba contra su mente provocando una divergencia ambivalente. No quería creer, pues quería destrozar todo vestigio de creencias aposentadas en su interior. Aun así, decía, ¿por qué sigue su humilde presencia persiguiéndome y torturándome hasta el final?

Ahora, su figura está cerca. La hora llega y la extraña visión se prolonga en el tiempo. Espera una respuesta, pero sabe que en estos momentos no la va a encontrar. Se pregunta qué sucederá, qué idea prevalecerá, qué realidad se encontrará. Lo extraño es que murmuraba unas palabras, aunque seguía sin querer creer.

A %d blogueros les gusta esto: